Transforman el lactosuero en innovación alimentaria
Estudiantes e investigadoras de la UG transforman el lactosuero en productos funcionales como mayonesa y tapioca, con beneficios para la salud y el ambiente.
Ante la creciente demanda de productos lácteos en México y la dependencia de importaciones como la leche en polvo, investigadoras y estudiantes de la Universidad de Guanajuato (UG) impulsan soluciones alimentarias más saludables, funcionales y sostenibles, como el lactosuero.
Desde el Departamento de Alimentos del Campus Irapuato-Salamanca, la doctora Gabriela Rodríguez Hernández encabeza un grupo que busca revalorizar el lactosuero, un subproducto del queso que, aunque rico en proteínas, minerales y vitaminas, suele considerarse desecho.
“Buscamos alimentos que no solo nutran, sino que también generen beneficios funcionales y reduzcan desperdicios. Cada litro aprovechado puede marcar una diferencia”, explicó la investigadora.
Innovar con sabor y salud
Entre los proyectos destaca el de Ángela Gabriel Luján Rodríguez, estudiante de Medicina Veterinaria y Zootecnia, quien desarrolló tres formulaciones de mayonesa: una clásica, una con leche y otra con lactosuero. Esta última mostró mayor poder antioxidante, lo que la convierte en una alternativa saludable y viable en el mercado.
Por su parte, Karol Adhara Falfán, estudiante de Ingeniería en Alimentos, creó una tapioca elaborada con leche de cabra y suero dulce en distintas proporciones. El resultado fue un postre funcional, estable por 21 días y con alto valor nutritivo.
Ambos proyectos fueron presentados en la 11ª Conferencia Internacional sobre Suero de Leche en Dublín, Irlanda, como ejemplo de innovación científica con impacto real.

Del desperdicio al beneficio
Además de evitar el desperdicio, estas investigaciones ayudan a resolver un problema ambiental: el lactosuero no puede desecharse al drenaje por su alto nivel contaminante. De ahí la urgencia de encontrarle aplicaciones útiles para productores de queso y consumidores conscientes.
“También elaboramos bebidas fermentadas, repostería y más productos con suero. El objetivo es claro: convertir un residuo en una oportunidad”, señaló la doctora Rodríguez.
La UG reafirma así su compromiso con la seguridad alimentaria, la ciencia aplicada y el desarrollo regional, sembrando innovación desde las aulas y laboratorios hacia las mesas de las familias mexicanas.
