Ensamble Zephyrus ofrece música vanguardista
El Ensamble Zephyrus brilló en el Teatro Principal con obras de Hindemith, Rubtsov, Françaix y Ravel, mostrando la riqueza de la música contemporánea.
Guanajuato, Gto.- La Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG) presentó su segundo concierto de solistas de la temporada en el Teatro Principal. En esta ocasión, el escenario fue ocupado por el Ensamble Zephyrus, que deleitó al público con piezas de Paul Hindemith, Andrey Rubtsov, Jean Françaix y Maurice Ravel.
El quinteto está integrado por Víctor Frausto en la flauta, Héctor E. Fernández en el oboe, Hugo Manzanilla en el clarinete, Michelle Pettit en el corno francés y Ariel Rodríguez en el fagot. Su programa permitió disfrutar obras representativas de los siglos XX y XXI, cargadas de expresividad y color.
Ensamble Zephyrus hace un recorrido por el siglo XX musical
El concierto abrió con Pequeña música de cámara para cinco instrumentos de viento Op. 24, núm. 2 (1922), de Paul Hindemith. La pieza refleja el método armónico y tonal creado por el compositor alemán, basado en la jerarquía entre tensión y relajación, y se acerca a la parodia con un estilo desenfadado y rítmico.
Posteriormente, el ensamble interpretó Cuatro bagatelas para cuarteto de instrumentos de viento (2007), del ruso Andrey Rubtsov, conocido por su gusto por el Romanticismo tardío y su capacidad de crear efectos sin recurrir a estereotipos. Esta obra ligera combina estilos diversos, desde vals y marcha hasta un breve toque jazzístico y un cierre humorístico.
Tras el intermedio, se escuchó el Cuarteto de viento (1970), de Jean Françaix, pieza que refleja su humor, claridad armónica y un refinado sentido de color y timbre. Con orientación neoclásica, esta obra muestra elegía, humor y fantasía en una composición equilibrada y brillante.
El cierre fue con La tumba de Couperin (1914-1917) de Maurice Ravel, en el arreglo de Mason Jones (1970). Esta suite, inspirada en danzas barrocas francesas, mezcla rasgos neoclásicos, disonancias agudas y motivos ostinatos. Cada movimiento rinde homenaje a un amigo caído en la guerra, pero lejos de la solemnidad fúnebre, transmite serenidad, gracia y amor por la vida.
La velada fue recibida con entusiasmo, confirmando al Ensamble Zephyrus como un referente de la música de cámara contemporánea en México.
La próxima semana, la OSUG regresará al Teatro Principal con el programa Del cine al concierto, bajo la batuta del maestro Carlos Domínguez-Nieto. Participará el trompetista José Cayetano Hernández en el estreno nacional del Concierto para trompeta de John Williams, junto con la Marcha de Superman y las Danzas sinfónicas Op. 45 de Serguéi Rachmáninov. La cita es el viernes 26 de septiembre a las 20:00 horas; boletos disponibles en el Mesón de San Antonio y en el Teatro Principal.
