RoZéo lleva la danza aérea al Circuito Cervantino
La compañía francesa Gratte Ciel presentó RoZéo en León, una experiencia de danza aérea que integró acrobacia, música y naturaleza como parte del Circuito Cervantino.
La compañía francesa Gratte Ciel transformó el espacio público de León en un escenario de danza, acrobacia y música con RoZéo, una propuesta del Circuito Cervantino que explora la relación entre el movimiento humano y la naturaleza.
RoZéo transforma el paisaje en escenario
El cielo, el viento y el movimiento se encontraron en RoZéo, espectáculo de danza aérea presentado en León como parte del Circuito Cervantino.
La propuesta de la compañía francesa Gratte Ciel llevó las artes escénicas contemporáneas fuera de los escenarios tradicionales, mediante una combinación de acrobacia, música y elementos del paisaje.
Organizada por la Secretaría de Cultura de Guanajuato, encabezada por Lizeth Galván Cortés, la presentación formó parte de las actividades vinculadas con la edición 54 del Festival Internacional Cervantino.
Además, la participación de Gratte Ciel permitió acercar al público una expresión artística de Francia, país invitado de honor de esta edición del festival.
A diferencia de una función convencional, RoZéo convirtió el espacio abierto en parte de la obra, incorporando las condiciones naturales a la experiencia escénica.
Acróbatas que se mueven con el viento
Suspendidos sobre largas varillas metálicas, los artistas ejecutaron movimientos que evocaban juncos balanceándose con el viento.
Desde las alturas, sus cuerpos trazaron figuras sobre el horizonte, mientras las estructuras oscilaban suavemente y modificaban la percepción del espacio.
La coreografía incorporó referencias a personajes como pastoras, brujas, sacerdotisas y amazonas, mediante una sucesión de movimientos inspirados en elementos naturales.
De esta manera, la danza aérea estableció un diálogo visual con el entorno, sin depender de un escenario delimitado o de una escenografía convencional.
El movimiento de las varillas también permitió que el viento participara en la composición, aportando variaciones a las figuras realizadas por los intérpretes.
Así, RoZéo propuso una experiencia en la que la acrobacia y el paisaje se integraron en una misma expresión artística.
Música y naturaleza en el Circuito Cervantino
La dimensión sonora fue otro de los elementos centrales de la presentación, mediante una composición que combinó música electrónica, grabaciones de campo e interpretaciones en vivo.
Voces, instrumentos y silbidos acompañaron los desplazamientos de los acróbatas, mientras los sonidos del entorno se incorporaban a la experiencia.
Esta combinación permitió construir una atmósfera vinculada con la contemplación y la relación entre las personas y el mundo natural.
Más allá de la ejecución acrobática, la propuesta invitó a observar el espacio desde otra perspectiva y reconocer la presencia de la naturaleza en la vida cotidiana.
Con esta presentación, la Secretaría de Cultura de Guanajuato amplió la oferta del Circuito Cervantino en León, mediante una expresión artística internacional desarrollada en espacios abiertos.
La participación de Gratte Ciel mostró una vertiente de las artes escénicas contemporáneas en la que la danza, la instalación artística y la música forman parte de una experiencia conjunta.
RoZéo convirtió así el paisaje en un elemento esencial de la obra, con una propuesta que invitó al público a levantar la mirada y descubrir otras posibilidades del movimiento.
Información y fotos: Secretaría de Cultura de Guanajuato.
