Homenajea OSUG a Manuel Enríquez
La OSUG concluyó su primera temporada de conciertos 2026 con un homenaje a Manuel Enríquez, destacando su legado dentro de la música mexicana contemporánea.
La Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato cerró su primera temporada de conciertos 2026 con un homenaje al compositor mexicano Manuel Enríquez. El programa reunió obras representativas de su legado musical y una de las sinfonías más reconocidas de Serguéi Rajmáninov.
Manuel Enríquez protagoniza cierre de temporada
La Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG) concluyó su primera temporada de conciertos de 2026 con un programa dedicado al compositor mexicano Manuel Enríquez, una de las figuras más relevantes de la música nacional del siglo XX.
El concierto se realizó en el Teatro Juárez bajo la dirección del maestro Juan Carlos Lomónaco, quien condujo una velada marcada por contrastes sonoros, riqueza orquestal y una profunda carga expresiva.
La presentación celebró el centenario del nacimiento de Manuel Enríquez, destacando algunas de las características que marcaron su trayectoria artística y su aportación a la música contemporánea mexicana.
La primera obra interpretada fue Obertura lírica (1963), una composición que sobresale por la intensidad de sus arcos melódicos y la riqueza de sus texturas orquestales.
Además, la pieza permitió apreciar el protagonismo de las secciones de aliento y percusión, elementos que forman parte de la identidad sonora de esta creación.
Manuel Enríquez y la identidad latinoamericana
Posteriormente, la OSUG presentó Rapsodia latinoamericana (1987), obra que integra melodías representativas de distintos países de América Latina.
Durante la interpretación resonaron temas como La cumparsita, de Uruguay; La flor de la canela, de Perú; Alma llanera, de Venezuela; además de referencias musicales de Brasil y la tradicional Canción mixteca de México.
La ejecución permitió al público apreciar la capacidad de Manuel Enríquez para transformar materiales tradicionales en un lenguaje musical contemporáneo.
Asimismo, la obra mostró la visión artística del compositor para integrar diversas expresiones culturales latinoamericanas dentro de una propuesta sinfónica unificada.
OSUG interpreta obra de Rajmáninov
Después del intermedio, la agrupación continuó con la interpretación de la Sinfonía No. 2 en mi menor, Op. 27 (1906-1907), de Serguéi Rajmáninov.
La obra fue ejecutada en sus cuatro movimientos: Largo, Allegro moderato, Allegro molto, Adagio y Allegro vivace.
Considerada una de las composiciones más admiradas del autor ruso, esta sinfonía permitió contrastar la música contemporánea mexicana con el repertorio romántico europeo.
Durante toda la presentación, el maestro Juan Carlos Lomónaco destacó por una conducción precisa y sensible que permitió resaltar los matices y contrastes estilísticos de cada pieza.
Con este concierto, la OSUG ofreció una experiencia artística que combinó la innovación sonora de Manuel Enríquez con la intensidad emocional de Rajmáninov, cerrando así una temporada que celebró la diversidad y riqueza de la cultura musical.

